9.12.10
Apasionado
El tren de la ilusión tuvo que pasar inesperadamente por lo que nadie se animaba a imaginar, una frustración sin consuelo y un dolor de esos inexplicables se apoderó de todos sus pasajeros. Fue hace días que ocurrió este episodio, pero para ser sincero conmigo mismo dejé pasar unos días y enfriar las ideas.
El club de fútbol profesional del cual me enamoraron de chiquito me dio alegrías en decenas de ocasiones y también me quitó horas de sueño para ver como otros colores se llevaban lo que parecía nuestro. Todas emociones de esas que te llenan pero nada como lo que te da un club amateur, de barrio e incluso de un deporte impopular.
Tuvieron que pasar cerca 15 años para darme cuenta que desde chiquito tengo unos colores impregnados en las venas, que nadie nunca podrá desteñir y muchos menos pintar por encima. No se cuantos afuera ni cuantos había exactamente adentro del campo de juego, pero lo que no quedan dudas es de que cada respiración aspiraba sueños y exhalaba hambre de gloria.
Tal vez demasiado palabrerío para algo que no van a entender los ajenos a este sentimiento, para los que no vieron esa pelota inflar la red, al arquero revolcarse por el suelo, no sintieron que el diámetro de la boca no alcanzaba para alentar a los players y por qué no para también enarbolar el mejor insulto de tu vida hacia ese rival de calidad o al árbitro que no falló a tu favor.
Todos los que tengan una pasión entenderán y los demás esperarán nuevas palabras sobre algún tema de su incumbencia, pero sea por lo que sea que se apasionen nunca dejen de sentir esa vibración en el pecho que nunca nadie podrá explicar...
15.11.10
No sos vos soy yo
En una plaza entre mates , en un barcito con alguna bebida de por medio o, simplemente, caminando por las calles del barrio puede aparecer ella. Ya sin los dedos entrelazados, con un olor dulzón y amargo a la vez y respirando dudas llega la frase que menos conforma a lindos y feos, ricos y famosos... El problema no sos vos, soy yo.
Y si, primero un sacudón de esos que aflojan hasta los huesos más fuertes pero después se aceitan los engranajes y las neuronas comienzan a funcionar. Menos corazón y más cerebro. Tanto análisis no deja otra alternativa que darte la razón: el problema, todos los problemas, son vos.
No tengo un peso porque te regalé flores como un gil durante años para cada festividad inventada por el capitalismo, me quedé sin amigos porque me consumiste hasta los relojes sumergibles, no uso más mi ropa distintiva porque abusaste del amor y me lo prohibiste, bajé el rendimiento en mis estudios porque pensaba todo el día en vos y mis amigas desaparecieron a fuerza de tus insultos y tiradas de pelo en cada encuentro...
Tenías razón, eras el problema. Ahora sonrío cuando te veo, por esas calles que tantas veces caminamos, "chapando" con el nuevo que no sabe, que no se dio cuenta, que es dueño del problema que engloba a todos los problemas.
14.11.10
Rayos, rayas, rayes... Un rayito de sol
Un rayo corta la luz, quedás a oscuras, sin saber para donde disparar. Resulta difícil moverse en la oscuridad sin darse el dedo chiquito del pie contra la pata de la cama pero no es imposible, siempre se puede. Tanteando todo lo que se presenta en tu camino, llegás al placard, conseguís abrir el tercer cajón de la izquierda y por intuición, o vaya a saber uno por qué, sacás una de tus remeras a rayas.
Tenés varias remeras con rayas pero no pensás en modificar tu estilo de sumar a tu colección la próxima que veas en una vidriera. Ninguna remera a rayas es igual a otra. Todas distintas, irrepetibles y, por eso, especiales cada una de ellas.
Salís afuera y pisar la primera baldosa floja que empapa tu pantalón ya te mueve la estantería. A los pocos metros una ráfaga de viento se apodera de tu paraguas y, en ese mismo instante, te rayaste. Un raye lo tiene cualquiera... Un rayado se creyó dueño del país y desapareció a treinta mil hijos, el chico de la otra cuadra tuvo un raye de esos que no sabés por qué vienen y se pegó un tiro, vos mismo sufriste un raye y casi mandás todo a la mierda sin darte cuenta que estabas en el mejor momento...
Así con la oscuridad por culpa del rayo, con tu remera a rayas y siendo víctima de un raye te encontraste esa noche. Pero arribó la mañana, despertaste y sonreíste, una vez más estaba ella, iluminada por un rayito de sol.
11.10.10
Será
Será el aburrimiento que suele encerrarse en un Lunes feriado, símil Domingo, o será la falta de planes para dicho día, lo que me trae una vez más a este papel digital, donde busco una vez más dejar plasmado lo que nace y muere dentro de mi cabeza.
Será que hace poco menos de un año que se fue para no volver, y por eso pienso en ella mientras los minutos se consumen en ese plato llamado reloj. Casi un año de esa noche de 24 horas donde trataba de entender que no volvería a tomar mates a casa con una sorpresa en su cartera para los nietos.
Será que conozco gente casi a diario, y por eso me preocupo de ser muy Lucas para no engañar a nadie. Busco nunca tener puesto ningún traje, siendo lo mucho, poquito, nada que soy, chocando con las paredes que no puedo saltar y tratando de no traicionarme en medio de tanta manipulación.
Será que los tiempos se acortaron y por eso brindo ante cada tarde o noche con amigos. A muchos les conviene vernos separados, pero juntos tenemos fuerza de superhéroe: la vista del cuatro ojos, la elasticidad del desgarrado, la fuerza del desnutrido, el calor de vivir en el freezer y el intelecto de quien no piensa.
Será que te convertiste en indispensable y por eso escribo por no tenerte conmigo en este momento. No abrazarte sería como tener dos brazos inútiles, no recordarte es lo más parecido a no poder conectar ideas felices y no besarte a cada instante es perder el tiempo a tu lado.
Baila el continente
Por fin es la última vez. Algunos segundos de luz en una cabeza perdida del gobierno nacional lograron el cambio y nunca más volveremos a tratar al 12 de Octubre como el "Día de la raza"...
Cientos de años para darnos cuenta de lo que viene pasando abajo, pueblos exterminados, arrancados de raíz, sin posibilidad de crecer, de darse a conocer, viviendo al margen de toda inclusión social.
Desde hoy nunca más vamos a diferenciarnos por los aplicados blancos conquistadores y los salvajes piel roja, los pueblos originarios vienen haciendo cada vez más ruido y se empiezan a ver sus conquistas, desde ahora y para siempre "Día de la diversidad cultural americana".
Si todos aprehenderíamos de todos, que ricos seríamos.
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